Encuentro tu voz
tus palabras dentro de mi
sin embargo, me voy
me alejo
me pierdo
Todo por evitar el daño.
Daño mío, daño tuyo
un daño que mi corazón, ese desvalido
no quiere siquiera presenciar
así que me escondo
entre lineas
y versos
y acentos
y comas
Todo para no quererte.
Quererte es mi prisión
mi vagón de primera clase
mi cruce de caminos
y mi cruz de cedro.
No me busques
y si lo haces
no quieras encontrarme
mírame sin ganas de que te mire
no me quieras, no me llames
no regreses la cárcel al prófugo
que hoy, soy capaz de volver a entrar...

increible tu poema
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