Quiero probar sus labios,
esos labios de chocolate,
pasar por la adrenalina,
llenarme de endorfinas.
Mi mente lo extraña,
mi corazón lo desea,
mi cuerpo lo pide,
una adicción mortal.
Como digo últimamente:
"Me arriesgo a pedir permiso
porque odio pedir perdón"
sólo... no me arriesgo.
Puedo luchar contra la soledad,
realmente no me importa,
sólo lucho día a día
con esta adicción.
Lloro en silencio a cada segundo,
extrañando algunos labios,
extraño el sentimiento,
la magia de besar.
Soledad es mi lema,
triste mi semblante,
versos a lo estúpido
para tratar de enamorarte...
Watulfo Nircosi

No hay comentarios:
Publicar un comentario